Museo Diocesano de Barcelona

Con los antecedentes de la inauguración de los museos diocesanos de Vic (1891), Lleida (1893), Solsona (1896) y la celebración del Primer Congreso de Arte Cristiano de Cataluña (1913), en el año 1915 fue iniciado el proyecto del Museo Diocesano de Barcelona, al cual mostraran siempre su ayuda los obispos Laguarda y Reig. Este último envió una circular donde pedía a todos los párrocos de la Diócesis de Barcelona que dieran las obras de arte que convenientemente pudiesen. En menos de un año se reunieron más de seiscientas obras que habían quedado fuera de culto, y el 22 de octubre de 1916 se inaugura el Museo Arqueológico Diocesano de Barcelona, ubicado en la planta baja del Seminario Conciliar, y fue el primer director el Dr. Manuel Trens.

Durante la Guerra Civil de 1936-1939, fue saqueado e incendiado el edificio del Seminario, causando la pérdida de un buen número de objetos de arte. Entre estas obras perdidas se encontraba un retablo dedicado a San Silvestre, procedente de Sant Sebastià de Montmajor. Otras obras fueron a parar a manos de particulares o museos, algunos de los cuales las devolvieron al finalizar la guerra. Finalmente, los objetos salvados fueron suficientes para permitir la reapertura del Museo, en la misma sede que ocupaba antes de la guerra, acto que fue presidido el 30 de mayo de 1960 por el obispo Gregorio Modrego. El Dr. Trens fue el director hasta su muerte. Sería sustituido por el Dr. Francesc Camprubí.

A partir del año 1982 la dirección del museo Diocesano la asume el Dr. Josep M. Martí Bonet, el cual hizo efectiva la ubicación del Museo en su actual sede, el edificio de la Pia Almoina, siguiendo una vieja aspiración del Dr. Trens, que nunca la vio realizada. Este edificio tiene su origen en una institución caritativa fundada por la Canónica de Barcelona, en 1009, por tal de tener cura de los pobres y peregrinos. Inicialmente y hasta el siglo XII, se sitúa en el lugar donde actualmente se encuentra la capilla de Santa Lucia, tocando la Catedral, y a partir de aquel momento se trasladó al sitio que ocupa hasta la actualidad: un conjunto de edificios que se recuestan sobre la muralla romana y que habían sido casa de la Canónica desde el siglo X hasta el XIV (1369), cuando los canónigos dejaron la regla conventual. Entonces la muralla romana fue derrumbada parcialmente y se iniciaron las construcciones que se preservan hoy en día. Esta consta de dos cuerpos: uno gótico, con fachada lateral a la bajada de la Canónica y entrada en el Pla de la Seu, levantado hacia el 1435, y otro renacentista, longitudinal al anterior y añadido hacia el 1546. Todavía ahora se aprecian restos de las construcciones precedentes, como ahora una torre y fragmentos de la muralla del siglo IV, o un capitel prerrománico.

Obras de arte

El fondo del Museo Diocesano de Barcelona se compone de obras antiguas de muy diversas cronologías y estilos artísticos. Por lo que se refiere a la procedencia de las obras de arte, estas son, mayoritariamente, del ámbito del Arzobispado de Barcelona, bien es posible encontrarse de otros lugares. Las épocas tardo romana y prerrománica se ven representadas por diversas obras, algunas procedentes de la excavación arqueológica, como el retrato de un joven romano, encontrado en el subsuelo del Palacio Episcopal, o una lápida sepulcral prerrománica de Sant Pere de Vilamajor, fechada en el siglo IX.

La época románica, coincidente con la gran expansión territorial de la Iglesia Catalana, se encuentra muy bien representada en el Museo, con obras de gran importancia, como las pinturas al fresco de Sant Salvador de Polinyà, la talla del Cristo en Majestad o diversas tallas de la Virgen, como la de Toudell, del siglo XIII, a través de las cuales se puede seguir la evolución iconográfica de este tema tan popular en Cataluña. Del mismo siglo conservamos una colección de vigas policromadas con motivos heráldicos e inscripciones cúficas que decoran el techo de una de las salas del Museo. De esta época son diversas obras procedentes del monasterio de Sant Cugat, como el báculo del abad Clasquerí, una lipsanoteca, y el alba y capa del abad Biure, asesinado en 1350, anterior a esta fecha, venerados como reliquias. Una obra importante de orfebrería románica es la Cruz Procesional de Riells del Fai. Evolucionando al gótico, se ha de considerar el frontal de altar de Santa Perpètua de Mogoda.

El arte gótico se encuentra, también, muy bien representado en el Museo en todas las variantes artísticas; en pintura, las obras italianizadas de los Bassa, (tabla de Sant Jaume, procedente del monasterio de Jonqueres), de Ramon de Destorrent (tabla de Sant Vicenç, procedente de Sant Celoni, Vallès Oriental), de Jaume Serra (retablo de Sant Joan Baptista, de la iglesia de Tobed, en Zaragoza), del maestro de Rubió (retablo de Santa Oliva, Sant Benet y la Virgen con el niño, procedente de Santa Oliva del Penedès) o Bernat Martorell (retablo de Sant Joan Baptista, de Cabrera de Mar y la tabla de Sant Jordi, procedente de Sant Esteve de Palautordera), se complementan con las de filiación flamenca, representadas por Jaume Huguet (Virgen de la Anunciación, de Sant Feliu d’Alella), los Vergós (retablo de Santa Justa y Santa Rufina, de Lliçà d’Amunt, retablo de Sant Pere, de Sant Pere de Reixac), o Pere Garcia de Benavarri (retablo de Sant Quirze y Santa Julita, de la iglesia de Sant Quirze del Vallès). También son de destacar en este período diversas obras de orfebrería, como la arqueta relicario de Sant Cugat, de principios del siglo XIV, procedente de Sant Cugat del Vallès, así como diversas cruces procesionales. Otras obras de interés pertenecientes a este estilo son el sepulcro de madera policromada de Santa Maria de Cervelló, procedente de la iglesia de la Merced de Barcelona, o una completa colección escultórica de vírgenes en alabastro y madera. También se expone el rosetón de Sant Cugat de principios del siglo XIV.

El renacimiento se ve representado también en el Museo Diocesano de Barcelona, a pesar de la continuidad de la tradición medieval en Cataluña y la limitada manifestación de este estilo. Con todo y eso, el Concilio de Trento y la creación de la Compañía de Jesús promocionaron la construcción y reforma de nuevas iglesias y conventos, que recibieron la influencia de este estilo artístico. Las pinturas del navarro Joan Gascó procedentes de la iglesia de Sant Pere de Vilamajor (retablo de Sant Marçal y Sant Sebastià), son un de los más importantes ejemplos de la pintura en la etapa de transición del gótico al renacimiento. Otras obras, de Francesc Ribes (Sant Cristòfol, procedente del convento de Montsió), Jaume Forner (retablo de Santa Agnès, de Santa Agnès de Malanyanes), o, sobretodo, de Pere Nunyes y Enric Fernandes, que colaboraron en la realización del retablo de Sant Sever para el hospital de clérigos de Sant Sever de Barcelona, entre 1541 y 1542 y que representa la curación milagrosa del rey Martí el Humano, (gracias a la intersección del santo), son algunas de las mejores piezas del fondo museístico.

De la magnífica colección de orfebrería renacentista con cruces procesionales, copones y otros objetos, realizadas en diferentes lugares de Cataluña destaca la excepcional custodia de Santa Maria del Pi, de Barcelona, obra del orfebre Llàtzer de la Castaña.

El barroco está representado básicamente a través de la obra pictórica de artistas como Antoni Viladomat (Santa Cena, Sant Antoni de Pàdua, procedentes del Convento de Sant Agustí de Barcelona) o de otros anónimos. La estatuaria barroca que se conserva en el Museo es básicamente procedente de conjuntos de retablos desaparecidos. Destacan una talla de Sant Jaume Pelegrí, dos representando a Santa Madrona, la escultura central del retablo de Sant Eloi de la iglesia de la Mercè y la imagen orando de Sant Marià, obra de Ramon Amadeu, de el 1806, procedente del convento de los Carmelitas Descalzos de la Rambla. La colección se completa con obras de orfebrería, indumentaria, mobiliario y plafones de cerámica.

Las numerosas corrientes artísticas de los siglos XIX y XX, romanticismo, realismo, modernismo y novecentismo, encuentran en el Museo Diocesano representación a través de las obras de Joaquim de Cabanyes, Martí Alsina, Josep Armert, Modest Urgell, Joaquim Vayreda, Francesc Masriera, Joan Roig Soler, Mas i Fontdevila, Alexandre de Riquer (Purísima), Francesc Gimeno, Joaquim Mir, Isidre Nonell, Nicolau Raurich, Jaime Azcona y Nolasc Valls. Gran parte de los escultores que estan representados en el Museo estan relacionados con el centro de la Llotja (Escuela de Bellas Artes de Barcelona). Destacan las obras del pesebrista Talarn (altar de la Virgen con el niño), las esculturas en terracota de Agapit Vallmitjana (ángel del Juicio, Immaculada, Sant Antoni de Pàdua), las obras de Pau Gargallo (máscara funeraria de Venanci Vallmitjana), y de Josep Llimona (Sant Josep con el niño), y los relieves del novecentista Rafael Solanic. El Museo custodia también dibujos y esbozos de diferentes iglesias de Josep Obiols. Las influencias de los diferentes estilos se encuentran también en la orfebrería, como se puede ver en la colección de custodias del periodo, entre las cuales hay que nombrar la procedente de la iglesia de Santa Juliana y Santa Semproniana de Barcelona, obra del artesano Ramon Sunyer. Se conserva en el Museo el cáliz del obispo Torres y Bages, del orfebre Josep Ignasi Ginabreda.

Exposiciones realizadas

El fondo museístico, que actualmente cuenta con más de dos mil obras catalogadas, y se ha visto ampliado en los últimos años por diversas donaciones de particulares, algunas de las cuales han sido bastante importante para ser objeto de exposición monográfica en el Museo Diocesano, como la de pintura catalana del siglo XIX procedentes de la donación de Francesc d’A. Ros (Selecta IV, 1994). Recientemente, han ingresado en el Museo el legado del obispo Català i Albosa, cedida por la familia Espriu. Otras exposiciones importantes en el edificio de la Pia Almoina han sido las dedicadas a obras del propio Museo u otros temas diversos, seguidos en colaboración con otras instituciones, eclesiásticas o civiles: Millenum (1989), Tirant lo Blanc (Generalitat de Catalunya, 1991), Splendor II Vallès (1991), Selecta I del Museu Diocesà (1991), Art Contemporani a la rectoria de Sant Pere de Vilamajor (1992), Selecta II (1992), Catalunya Medieval (Museo Diocesano y Generalitat de Catalunya, 1992), Selecta III (1992), Selecta IV (en homenaje al Dr. Pere Tarrés, 1993), Pere Coll (1993), Centre Artístic de Sant Lluc (1993), Selecta V, en homenatge a Mn. Ros Pintura Inèdita Catalana de finals dels segle XIX i principis del XX (1994), Selecta VI. Arquitectura rural de ná serre de Mantiqueira (Consulado General de Brasil, 1994), Subirachs, façana de la Passió (1995), Àfrica, Màscares i Escultures (1995), Art Design (1995), Festival de Cultura Nòrdica (Generalitat de Catalunya, 1995), L’estel d’Orient i Pintures Restaurades de Joan Llimona (1995), Aurèlia Muñoz i Isabel Pons (Generalitat de Catalunya, 1995), Xam (Generalitat de Catalunya y Consejo de Cultura del Govern Balear, 1995), Angeli (organizada por el Instituto Italiano de Cultura, 1996), Actes Commeratius del XVI Centenari de la Mort del Bisbe Sant Pacià (1996), Sacras Moles (organizada por la Junta de Castilla León y el Congreso Internacional de Arquitectos, 1996), Aurelio Calderon (1996), Joan Vila Grau (Generalitat de Catalunya, 1996), Abraham Zabludovsky (organizada porel arquitecto Josep M. Botey, 1996), SOS Racisme (organizada por esta entidad en 1996), Selecta VII (1996), Catalunya Restaura (Generalitat de Catalunya, 1997), Hiroshima: missatge de pau (Fundación para los derechos colectivos de los puebles y Museo de Hiroshima de Japón. Departament de la Presidència de la Generalitat, 1997), Septem Gaudia (passat i present de la tradició dels goigs) (Amics dels Goigs de Barcelona-Museo Diocesano, 1997), 125è aniversari de la parròquia de la Concepció (Parroquia de la Concepción, 1997), Exposició de pessebres (Asociación de Pesebristas de Barcelona, 1997), No els deixeu sols (Amics de la Gent Gran, 1998); Concurs d’idees de la construcció de la nova façana de la parròquia de Maria Mitjancera de totes les gràcies (Arquebisbat de Barcelona, 1998), Exposició de fotografies sobre la Catedral (Agrupació fotogràfica de Catalunya con motivo de los 700 años de la primera piedra gótica de la Catedral, 1998), Carlo Mattioli (Institut d’Estudis Mediterranis, 1998), Madola (1998), Romà Vallès (Generalitat de Catalunya, 1998), Josep Bofill, pare (Asociación de Pesebristas de Barcelona, 1998), Exposició de documents i fotografies de l’associació Orientació Catòlica Professional del Dependent (OCPD, 1999), Arimany (1999), Jacint Salvadó (Generalitat de Catalunya, 1999), Amhed Moustafa (Institut Català de la Mediterrània, 1999), Expo Mont-Real (Generalitat de Catalunya, 1999), Arquitectos Mejicanos (Ministerio de Fomento, Embajada de Méjico y Consulado en Barcelona, 1999), Muixart (1999), Mariano Rubio (Generalitat de Catalunya, 1999), Antoni Miró (Generalitat de Catalunya, 1999), Joan Mestres i Joan M. Rius (Asociación de Pesebristas de Barcelona, 1999-2000), Exposició d’il·luminacions de Josep Batlle i Costa (1999-2000) Weissenhofsietlung Experimental Housing built for the Deutscher Werkbund, Stuttgart 1927 (Colegio de Arquitectos de Barcelona, 1999-2000), Antològica Josep M. Forcada(2000), Santa Apol·lònia a Catalunya, exposició iconogràfica (Colegio de Odontólogos de Catalunya, 2000).

Preservación y restauración de las obras

En el Museo Diocesano de Barcelona intentamos estar a la vanguardia de la investigación informática para hacer uso y ponerla al servicio del Patrimonio Cultural. Desde hace más de veinte años los miembros del Patrimonio Cultural de el Arzobispado de Barcelona hemos buscado la aplicación de la más moderna tecnología para cumplir con nuestra misión: la preservación de los fondos patrimoniales y la función de ponerlos a disposición de la sociedad respetando su idiosincrasia de la manera más digna posible. El Museo Diocesano juntamente con la Delegación del Patrimonio Cultural hemos desarrollado los sistemas Lumen para la gestión de archivos, museos y bibliotecas. El Museo (fichas, fotografías, bibliografía...) está informatizado con este sistema.

El proceso seguido en pergaminos, papiros, manuscritos, incunables y libros es el siguiente: Primeramente, los originales se microfilman, en blanco y negro o color, o se fotografían con películas de alta sensibilidad y con luces que no excedan de los luxs permitidos. Eso garantiza la preservación del original, que ya nunca más se ha de volver a tocar. El hecho de pasar el escáner directamente encima de los originales antiguos se ha comprobado que es una barbaridad; a la corta o a la larga se producen un deterioro irreversible. Posteriormente, los microfilmes, de forma automática, se pasan a informática, donde son enfocados, programados e indexados. El resultado definitivo queda en un CDROM, que garantiza una duración indefinida delante de las grandes dudas y fallos de los actuales suportes magnéticos.

Nuestros sistemas "Lumen" permiten la informatización automática de todo tipo de documentación, imágenes y sonido, tanto actuales como antiguas. También permiten una sencilla y barata edición de libros y facsímiles, CDROM interactivos, vídeos, etc., para su comercialización o uso interno. Además, tenemos la posibilidad que nombrada comercialización se pueda realizar "on-line" a través de Internet, que nos permite llegar a cualquier lugar del mundo.

Una de las aplicaciones más notables de la informatización de la documentación con nuestros sistemas es la restauración de originales dañados. La restauración se realiza por ordenador, evitando la laboriosa y costosa restauración directa del original. Lo conseguimos mediante la más escrupulosa y rentable inversión económica posible. Los avances técnicos nos permiten hacer posible esta doble finalidad, y así lo hemos de aprovechar.

Publicaciones del Museu Diocesà de Barcelona

BASTARDES, R. Gènesi del Museu Diocesà de Barcelona, Barcelona, 1989.
FIGUEROLA, P.J., Guia del Museu Diocesà de Barcelona, Barcelona, 1991.
MUSEU DIOCESÀ DE BARCELONA, Pintura Catalana, Col·lecció inèdita del segle XIX, principis del XX. Selecta V, Barcelona, 1994.
SEPTEM GAUDIA (passat i present de la tradició dels goigs) CD rom doble, interactiu. Barcelona, 1997

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